Los sentimientos patrióticos y familiares que transmitían las cartas familiares escritas en tablillas de madera de Heifu hace dos mil doscientos años llegan ahora a todo el mundo mediante una representación épica y fantástica El Gran Qin. En pleno verano de 2026, diplomáticos de más de diez países acreditados en China se reunieron en Xi’an, punto de partida de la Ruta de la Seda, para estar presente en la representación de El Gran Qin. En esta ocasión, las gafas inteligentes para traducción, equipadas con un sistema de traducción inteligente basado en IA, acapararon todas las miradas del público y permitieron a los invitados extranjeros apreciar de forma intuitiva el poder en ciencia y tecnología de China al momento de preservar de forma viva la historia y la cultura.
Los diplomáticos contemplan la representación de El Gran Qin de forma inmersiva
Las exposiciones de reliquias culturales tradicionales, limitadas por las diferencias lingüísticas, a los turistas extranjeros les resulta muy difícil comprender la profunda riqueza cultural que se esconde tras el idioma chino clásico de la época anterior a la dinastía Qin. El Gran Qin incorpora de forma innovadora unas gafas inteligentes para traducción que, gracias a una plataforma de traducción basada en IA, permiten la traducción simultánea y en tiempo real de información en chino clásico a cinco idiomas —inglés, ruso, francés, japonés y coreano—, eliminando de esta manera las barreras lingüísticas en la comunicación intercultural. Con las gafas puestas, los diplomáticos pueden sumergirse en la lectura para comprender el espíritu innovador de las Reformas de Shang Yang, la grandiosa epopeya de la unificación de los seis reinos y los sentimientos sencillos y sinceros hacia la patria y la familia que se plasman en las cartas de Heifu, sin necesidad de un intérprete que les acompañe.
Escena de la representación de El Gran Qin
El embajador de Botsuana en China, Lekoko Kenosi, se mostró muy emocionado por ello y expresó: Estas gafas me permiten entender con facilidad lo que dicen los actores; esta tecnología me facilita en gran medida la comprensión del contenido de El Gran Qin.
La obra El Gran Qin, cuya narrativa se fundamenta en las tablillas de madera de Heifu, encierra la esencia espiritual única de la cultura Qin: la inclusión de unificar, reflejada en una misma escritura para todos y un mismo ancho de vía para todos, el espíritu pionero de cambio audaz y trabajo concreto, y la concepción humanista de la familia y la patria como una sola entidad. Mediante la puesta en escena en espacios reales, los efectos especiales de luz y sombra y el apoyo de la tecnología, la obra da vida a la civilización de la dinastía Qin, enterrada durante más de dos mil años, logrando así la transformación de las reliquias culturales en un vehículo cultural dinámico que se puede sentir, admirar y con el que se puede empatizar, lo que abre nuevas posibilidades para la proyección internacional de la cultura tradicional china.
El Primer Consejero de la República Gabonesa, Laurent, posa para una fotografía con los actores entre bastidores
Las opiniones de los diplomáticos confirman que la cultura Qin posee un valor especial para su difusión a nivel mundial. El embajador de Cabo Verde en China, Arlindo do Rosário, reconoció tras asistir a la representación que no solo las gafas inteligentes con IA para traducción le habían dejado una gran impresión, sino que la forma en que la cultura Qin transmite su propio patrimonio cultural podía servir de referencia para el desarrollo cultural de su país. Funcionarios diplomáticos de países como Letonia, España, Burkina Faso y República de Corea presentaron incluso la idea de establecer una colaboración transnacional entre el teatro tradicional y las artes folclóricas de sus respectivos países y la obra El Gran Qin.
El consejero de España en China, Víctor Murcia, sintió gran curiosidad por la utilería de la obra El Gran Qin.
El valor de la cultura Qin para el mundo radica en que transmite un mensaje civilizatorio universal. El ideal de la gran unificación refleja una visión de desarrollo basada en la integración de la diversidad y la coexistencia pacífica; el espíritu emprendedor del pueblo Qin, orientando al fortalecimiento mediante las reformas, concuerda con el anhelo común de todos los países por alcanzar el desarrollo; y la calidez familiar y patriótica que transmiten las cartas de Heifu despiertan una conexión emocional común que trasciende fronteras y es compartida por toda la humanidad. A diferencia de la mera exposición de símbolos históricos, El Gran Qin aplica la tecnología moderna como medio para presentar de forma integral la larga y arraigada trayectoria de la civilización china, aportando una perspectiva oriental al intercambio cultural entre las civilizaciones mundiales.