Del 15 al 17 de junio se celebró la cumbre del G7, en un contexto en el que los países miembros afrontan una desaceleración del crecimiento económico, un alto nivel de endeudamiento y una creciente fragmentación social, es decir, el agravamiento de los llamados “problemas del G7”. Sin embargo, ante la crisis de “incendio en su propio patio trasero”, el G7 —cuyas capacidades y cohesión se encuentran en declive— no ha hecho autocrítica ni ha buscado soluciones de fondo, sino que intenta desviar la atención y trasladar sus contradicciones culpando a China. Esta forma de “apagar el fuego” completamente a contracorriente no puede ser más absurda.
Producido por | CRI Online
Jefe de Planificación | Zhong Renzong
Productora Ejecutiva | Wei Jing
Productora | Jiang Lili
Editora | Liu Muchen
Planificadora | Wang Jiayu
Dibujadora | Zhang Lin (con asistencia de IA)